Pues allí que nos fuimos José A. y yo el sábado con intenciones de comer una salchicha y tomar una cerveza y a casa. Pero no fue así… nos comimos la salchicha y nos bebimos una cerveza y otra y otra y otra…
La verdad es que me esperaba algo un poco más grande. El recinto donde está es más bien pequeño y no tenía nada que ver con otras fiestas de cerveza como la Oktoberfest, la Frühlingfest o la Herbstfest… No me esperaba eso, pero algo en pequeñín. Ni eso. Ahí no había ni rastro de las Mass (las jarras de litro de cerveza). Yo diría que es una pequeña fiesta patrocinada por la cerveza “Berliner Pilsner” y ya está. Como dice Conchi, muy comercial.
Había como unas tres calles con puestos de comida, bebida y puestos donde vendían cosas varias, camisetas estampadas, collares, etc.. También había dos zonas de baile. Una pequeña con un escenario donde había un grupo tocando música en directo. Canciones del año… y todos los alemanes de más de 50 allí bailando. Y luego también había una carpa con dos barras a los lados y un dj subido a lo alto. En esta estaba la gente joven aunque la música no era nada mejor. De repente ponían la canción de “Last Christmas” y empezaba a caer nieve artificial de unos cañones que había en el techo. ¡¡Esta gente no se puede olvidar del invierno ni en verano!! Esto se supone que lo hacen con la intención de refrescar a la gente, porque hacía mucho calor, pero yo creo que luego era más asqueroso. Olía fatal, se te pegaba todo y la gente empujando… para colmo un camarero que llevaba una buena tajada se sube a la barra y con una botella de “Sekt” (cava alemán) empezó a agitarla y os podéis imaginar que hizo con ella. Otro método para refrescar eran las pistolas de agua, esto era pasable, hasta que un chorrazo me llego al ojo… jeje pero bueno, después de todo pasamos un buen rato y luego nos fuimos al Bing Bang Club en Hackeschermarkt.
Aquí un par de clásicos de las fiestas alemanas…